Dieta mental: cómo perder peso usando tu cerebro


Es muy fácil: basta con que prestes atención a tus actividades cotidianas, como pasear a tu perro, y asumas que son una forma efectiva de hacer ejercicio físico. Así lo demostró un estudio de Harvard.

El mismo modo en que algunas personas enfermas se sienten mejor cuando piensan que están tomando un medicamento (aunque la presunta pastilla sea, en realidad, un caramelo), pensar en las actividades diarias como una forma de ejercicio igual de válida que la que se realiza en el gimnasio puede ser justo lo que se necesita para adelgazar.


Ellen Langer, una psicóloga de Harvard, hizo un estudio con 84 trabajadoras domésticas de un hotel. La mayoría sufría sobrepeso, aún cuando su actividad física diaria debía ser suficiente para mantenerlas en forma. Al entrevistarlas, Langer halló que 7 de cada 10 mujeres sentía que no hacía ninguna clase de ejercicio. Entonces, la psicóloga demostró a la mitad del grupo de qué manera su trabajo sí implicaba un esfuerzo para sus cuerpos, y que podía ser la clave para perder algunos kilos sin hacer nada más. La otra mitad de las mujeres no recibió esta información. Un mes más tarde, los resultados sorprendieron: el primer grupo de mujeres había regulado su presión arterial, su grasa corporal y disminuido su peso, aún sin modificar su rutina, mientras que en el otro grupo no se registró cambio alguno.

Al parecer, con el simple hecho de prestar atención a las actividades que se llevan a cabo diariamente –como pasear al perro, limpiar el piso o arreglar las plantas– basta para que el cuerpo tome conciencia de su “verdadero” estado físico, ayudando a eliminar kilos y grasa. Una estrategia a tener en cuenta.


Existe el pensamiento, lenguaje  y emociones, entonces si tus pensamientos son  positivos, tu lenguaje es positivo, por lo tanto tus emociones y vibraciones estarán en su más alto nivel, pero si es lo contrario, si los pensamientos son negativos, el lenguaje será negativo y las emociones y vibraciones serán muy bajas, lo que hará que te sientas sin energía y sin incentivos para vivir.
Para hacer un ejemplo ¿qué crees que vas a sentir? ¿qué vas a decir? y ¿que vas hablar? de hacer ejercicio a diario y que corras como si fueras a competir en una maratón, seguramente vas a decir ¡me siento bien!, a gusto, ¡Me siento sana!, ¡me veo bien!, ¡más bonita!, ¡con mucha energía!…
 ¿Qué hace la gente en la mañana, al despertar? Lo primero que hace es prender el noticiero ¿qué estas escuchando? ¿qué estás metiendo a tu mente? ¿qué emociones genera ver que la planta nuclear en Japón volvió a explotar? ¿qué emociones te generan saber que subió la cifra de muertos por el tsunami de 20 a 50,000? ¡Ahhh!, ayer mataron a 100, ¡ahhhh!.. 5 secuestrados en reunión de comisión de paz ahhhhhhh!…

Y luego sales a trabajar ¡qué bien! me siento, sales deprimida con toda seguridad y apenas vas a comenzar el día y ya lo afecta de inmediato. Mataste la dieta mental.

Comienza ya!!!! 

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LA CLAVE PARA GANAR MUSCULOS Y PEDER PESO


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1ra etapa metas para perder peso

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